«Mi pelo ha dejado de ser mi mayor preocupación en esta etapa» | Capirus
Historias de clientas · Lectura de 3 minutos
Historia de una clienta

«Mi pelo ha dejado de ser mi mayor preocupación en esta etapa»

Jana, 53 años Casi 4 meses usando Capirus
PerimenopausiaMenos caídaYo dudaba

Su recorrido, en 4 momentos

El susto

Ve su cuero cabelludo en un reflejo de la peluquería y, tres días después, un mechón en la ducha.

2 semanas

No nota nada y vuelve a la peluquería a decirlo.

1 mes

A punto de tirarlo, ve solo dos pelos al lavar la cama.

Casi 4 meses

Le preguntan si se ha hecho algún tratamiento en el pelo.

Las fotos de antes

Veía fotos de cuando salía de fiesta de joven, de los peinados que me hacía que ahora me parecen horrorosos. Pero en esa época no me paraba a pensar por un momento que tuviese poco pelo.

A los 50-51 años, estaba notando que mi cuerpo pasaba por una nueva etapa. Algunas le llaman perimenopausia, premenopausia… El caso es que empiezas a notarte más sensible, como que te afecta todo más, y a verte defectos que no te habías parado a pensar hasta ahora, o quizás no existían.

El primer susto

Un día, estaba en la peluquería para peinarme para el bautizo del hijo de una amiga, y me veo la piel de la cabeza, el cuero cabelludo, en un reflejo de luz, y me asusté. Al momento pensé que igual era un reflejo y que no era para tanto.

A los tres días, estoy lavándome el pelo y veo un gran mechón de pelo que tengo que poner pegado en la pared porque me atascaba la ducha. Ahí es donde me dije que tenía que hacer algo ya. Qué vergüenza ir por ahí pensando que estoy bien de pelo y no lo estoy.

Lo que probé

Fui a mi dermatóloga, me recomendó un champú con ketoconazol, porque la mayoría de casos sucede por irritación. Que si me veía mucho peor, cabía la opción de empezar un tratamiento con minoxidil. Te pones a leer sobre ello, y no me apetecía nada. Cinco minutos de consulta.

Recuerdo esa época como bastante mala con eso, probando unas gominolas al día de biotina, con el zinc, un aceite de romero… Seguía o incluso aumentaba mi caída, ya me daba la cabeza vueltas sobre sí misma de pensarlo.

Me daban vergüenza ciertos peinados; hasta ir a la peluquería, no me atrevía.

La peluquera

Tenía una cena de trabajo, fui a la peluquería, y me daba una vergüenza del horror, pero le comenté a mi peluquera que me preocupaba la caída. Cogió, se fue un momento, volvió y me dio un bote de aceite. Capirus, se llamaba. Negro así, olía a vegetal total: menta, lavanda.

«Hoy no, por tu cena. Mañana o pasado, cuando te vayas a lavar el pelo, ponte este aceite en las raíces, masajéalo con las yemas de los dedos, y te lo lavas normal con tu champú».Laura, su peluquera
Aplicando el aceite capilar en las raíces con un masaje
Las dos primeras semanas

Me lo lavo dos o tres veces a la semana. Llevaba dos semanas, me paso por la peluquería: «Oye, Laura, que esto no me hace nada, eh. Un poco más suave, pero porque es un aceite. Pero pelos, los mismos: en la ducha, en la almohada, en el baño».

Me dijo: «Te prometo que yo no gano casi dinero con esto, pero tengo más de diez clientas a las que les va de maravilla. Solo que hay que aguantar un poco: el pelo tiene ciclo, como se te cae, se para de caer».

«Estaba a punto de tirarlo a la basura y no saber nada más»
Al mes

Ahí estaba, dale que dale al masaje, ya pensando que era otra cosa más que no me haría nada. Pasa el primer mes, estaba a punto de tirarlo a la basura y no saber nada más, y empiezo a ver que lavo la cama y había dos pelos solo. Voy a ver el baño, y la mitad de pelos por ahí de lo normal.

Casi 4 meses

Ya llevo casi 4 meses y el cambio se nota. El momento donde más te alegras de haber empezado y aguantado es cuando te preguntan si te has hecho algún tratamiento en el pelo. Y a los dos minutos estoy contándole todo esto que cuento desde ahora.

Peinarse, ir a la peluquería, PENSARLO… es que qué cambio. Mi pelo ha dejado de ser mi mayor preocupación en esta etapa; tengo otras… como te imaginarás. Pero me siento súper bien con mi pelo y no tengo intención de dejar de usarlo.

Si estás como yo estaba, aguanta el primer mes.

Capirus: frena la caída y cuida el pelo que tienes

Aceite capilar Capirus

Aceite para el cuero cabelludo. Se aplica antes del lavado con un masaje suave y se deja actuar al menos 1-2 horas.

Lo encuentras online y en peluquerías.

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EXPERIENCIAS REALES

La constancia también se nota

Con su permiso, algunas clientas nos han dejado compartir su experiencia con Capirus. Cada una buscaba algo distinto, pero tenían algo en común: querían una rutina que pudieran mantener.

Experiencia de Roser con Capirus
RoserCompartido con su permiso

Roser quería volver a sentirse orgullosa de cómo veía su pelo. Su experiencia resume bien algo que repetimos mucho: no buscaba una solución de un día para otro, sino una rutina que pudiera mantener con disciplina y constancia.

Experiencia de Susana con Capirus
SusanaCompartido con su permiso

Susana buscaba sentirse más cómoda con su pelo y encontrar algo sencillo que pudiera incorporar de verdad a su rutina. Para ella, mantenerla en el tiempo ha sido una parte importante del proceso.

Experiencia de Carmen con Capirus
CarmenCompartido con su permiso

“Estoy súper contenta con el producto, lo combino con minoxidil y pienso mantenerlo tras 6 meses.”

Tienes 60 días para probarlo Si decides que Capirus no es para ti, dispones de nuestra garantía de devolución.
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Pack 3 · 36 € · Envío gratis